de cómo el Nerón se coló en el recital

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Sale el Neron hacia Liniers en busca de la Neronia, en pos de comprar una camisa (que finalmente termina siendo una hermosa remera), para luego partir hacia la zona de Congreso, con el fin de concurrir a un taller de guitarra y otro de teatro. Habiendo finalizado ambos talleres, y en presencia de la sñorita Negra, el señor Negro, al señor Porra y la Neronia, se comenta en un momento que habia un pibe que hace tributos sabineros. Mención la cual nos recuerda que ese día (ayer) toca Sabina en la Bombonera. Se da el siguiente diálogo:
-che, y si vamos a la Boca y lo esuchamos en la vereda?
- y.. dale, vamo´.

Subimos al 168, nos bajamos en la esquina de mi casa y caminamos las 6 cuadras hasta el estacionamiento. Preguntamos qué onda, y un señor de La 12, muy gentil, nos indica que lo aguardemos unos instantes que en seguida arregla algo para que podamos entrar. Al rato vuelve, y nos dice que por $50 por cabeza entramos a la general. Esa suma, multiplicada por los cinco que éramos, daba un total de $250. Un regalo, si se piensa bien. Hete aquí, que desde ya no poseíamos dicha suma. Por lo cual el señor de La 12, nos indica que debemos escuchar desde la vereda.

Nos dirigimos entonces hacia la entrada de la calle Brandsen, e intentamos infructuosamente traspasar los vallados donde pedían los tickets. Que sí, que no, se larga un viento digno de llevarse muchas cosas, por lo cual se corren las vallas, dejando paso por la calle Brandsen hacia la calle Del Valle Iberlucea. Pasamos una salida de emergencia, que estaba abierta, con un señor de seguridad del estadio, llegamos a la entrada de Socios, que hallábase abierta de par en par y sin seguridad a la vista, dado lo cual, nos mandamos como chancho al chiquero y entramos al concierto del señor andaluz, no sólo sin pagar, sino además gratis.

De más está decir que fue algo maravilloso para nosotros, que vimos una hora de Sabina en vivo sin poner una sola moneda. Lástima la lluvia que hizo que se suspendiera todo.
Luego de salir del estadio, hechos sopa por demás, nos dirigimos hacia mi casa, donde pasamos la velada, durmiendo los cinco, con ropas secas, dada la amabiliadad de mi madre que le prestó ropa a la Negra y a la Neronia, y yo, por mi parte les presté ropa a los muchachos, no sea cosa que se refríen.

2 pensantes:

fla-q-cha dijo...

I M P R E S I O N A N T E ! ! !
QUE MONUMENTAL ATRÁS QUE JUNTARON ENTRE LOS CINCO!!!!!

clap-clap-clap-clap-clap-clap-clap-clap

;)

Misaíl dijo...

Muy bueno, che